Juego responsable
Apostar es un entretenimiento que cuesta dinero, no una forma de ganarlo. Si dejó de ser entretenimiento, para.
Lo esencial
Las apuestas no son una fuente de ingresos ni pueden llegar a serlo. A la larga las matemáticas favorecen a la casa, y nuestro servicio no cambia eso: solo ayuda a no pagar de más por un boleto concreto.
Apuesta solo lo que puedas perder entero, sin consecuencias para ti ni para los tuyos.
Señales de que algo se torció
Apuestas más de lo que planeabas o pides dinero prestado para apostar.
Intentas recuperarlo de inmediato después de perder.
Escondes a los tuyos cuánto apuestas.
Pensar en apuestas te estorba en el trabajo, el estudio o el sueño.
Sin apostar sientes ansiedad o vacío.
Qué puedes hacer
Ponte un límite diario y semanal, y no lo subas nunca después de perder.
Haz una pausa. La mayoría de casas ofrece autolimitación y autoexclusión temporal; son herramientas que funcionan, no un trámite.
No apuestes con estrés, agotamiento ni alcohol encima.
Cuéntaselo a alguien de confianza. Es el paso más infravalorado que existe.
Dónde pedir ayuda
Jugadores Anónimos — jugadoresanonimos.org, grupos de apoyo gratuitos.
Gamblers Anonymous — gamblersanonymous.org, grupos en todo el mundo.
Busca la línea nacional de ayuda al ludópata de tu país: en muchos sitios es gratuita y funciona a cualquier hora.
Qué hacemos nosotros
No aceptamos apuestas ni transferimos dinero a las casas.
No hay un solo enlace de afiliado en este sitio: no ganamos nada con tus apuestas.
No prometemos ganancias y decimos "no es nuestra apuesta" en unos cuatro casos de cada diez, cuando no hay ventaja.
El servicio es para mayores de 18 años.